• Eliminación de tatuajes


    Un proceso seguro.
    Al realizar un tatuaje se introducen partículas de pigmento de tinta bajo la piel. Para poder quitar tatuajes, nuestra tecnología láser genera pulsos de energía con una longitud de onda específica, que solo actúa sobre las partículas de pigmento de tinta. Éstas absorben la energía y estallan, fragmentándose en otras de un tamaño mucho más pequeño, conservando la piel intacta. Se trata de un procedimiento seguro para la piel, sencillo y eficaz.

  • En pocas sesiones


    Alta eficacia. Sin riesgos.
    En el plazo de 6 a 8 semanas, las células limpiadoras actúan eliminando estas pequeñas partículas de pigmento a través del sistema linfático, y por tanto, eliminando el tatuaje. En la mayoría de los casos, para eliminar un tatuaje son necesarias entre 6 y 8 sesiones, dependiendo de varios factores como la antigüedad, profundidad del dibujo, cantidad y tipo de tintas utilizadas, color de piel y localización corporal, entre otros.

  • Rápido. Sin molestias


    La técnica más avanzada.
    La tecnología láser para la eliminación de tatuajes es una técnica prácticamente indolora y que apenas produce molestias. En ocasiones, para quitar tatuajes en grandes áreas o muy sensibles de la piel o en aquellas personas con una alta sensibilidad al dolor, se puede aplicar una pomada anestésica antes del tratamiento, para de esta forma atenuar posibles molestias. Siempre es necesario proteger la zona tratada de la exposición solar o rayos UVA.